Somos Mano® nació para resolver un problema estructural: en Colombia, hacer política honesta es más difícil que hacerla con maquinaria. Los candidatos éticos no tienen acceso a crédito, los ciudadanos no saben a quién creerle y las donaciones informales generan riesgo fiscal para todos. Creamos las herramientas que cambian esa ecuación.
"El 74 % de los colombianos desconfía de los partidos políticos. Los candidatos emergentes no acceden a crédito bancario. Las colectas informales pueden costarle hasta el 39 % del recaudo a quien las organiza. Somos Mano® existe porque el sistema no estaba diseñado para los que quieren hacer las cosas bien."
Somos Mano® opera cuatro servicios complementarios que forman el ecosistema de fintech cívico más completo de Colombia.
Certificaciones técnicas de aptitud, confiabilidad y honestidad para candidatos. Primer estándar de integridad política en Colombia.
Activo · Candidatos certificados desde 2026 Ver Sellos de Campaña →Plataforma para recaudar fondos con trazabilidad fiscal y protección ante la DIAN. Abre una Mano para tu labor social.
En lanzamiento · 2026 Abre una Mano →Diagnóstico cuantitativo de viabilidad financiera para candidatos. Escala 0 a 1000, 5 pilares y 5 bandas de riesgo.
En desarrollo · Ciclo 2027 Ver Scoring Electoral →Originación digital de crédito bancario formal para candidatos. Sin aval personal. En 3 a 5 días hábiles.
En desarrollo · Ciclo 2027 Ver Crédito Electoral →Somos Mano® no respalda ideologías, partidos ni candidatos. Nuestro único filtro es la ética y la transparencia. Cualquier candidato que cumpla los estándares puede acceder a la plataforma.
La trazabilidad no es una promesa de marketing — es el funcionamiento estructural de cada servicio. Cada peso recaudado, cada evaluación emitida y cada crédito estructurado queda documentado y verificable.
Quien entra a Somos Mano® acepta un código de integridad. No como formalidad, sino como condición real de acceso a los servicios.
El acceso al sistema incluye educación, contexto y acompañamiento. No basta con dar acceso a herramientas si el usuario no sabe cómo usarlas con criterio.
Los principios que guían cada decisión de producto, cada línea de código y cada conversación con candidatos y ciudadanos.
Todo lo que hacemos debe poder ser auditado. Sin excepción.
Cumplimiento del Estatuto Tributario, la Ley 1475 y la regulación de la SFC.
Construida con evidencia técnica, no con promesas.
Protocolos de ciberseguridad en cada evaluación y transacción.
Educar al usuario es parte del producto, no un anexo.
Apostar por la honestidad en un sistema que no la premia siempre.